martes, 23 de abril de 2013

Eureka, eureka! Arquímedes y la corona de oro


Arquímedes es uno de los matemáticos griegos más creativos. Para algunos fue el primer ingeniero de la historia. Algunos de sus inventos perduran hasta hoy: las leyes de la palanca, el tornillo de Arquímedes, sus estudios sobre la parábola... son los ejemplos más significativos.


Una de sus anécdotas (aunque tiene un poco de leyenda) más famosas fue la que dio origen al conocido en física como "Principio de Arquímedes", que dice que todo cuerpo sumergido en un líquido experimenta un empuje vertical hacia arriba igual al peso del volúmen del líquido desalojado. (Típica frase que se hace aprender a los niños de memoria sin que entiendan demasiado de qué se trata)


En cualquier caso, Arquímedes no estaba haciendo estudios de flotación de barcos cuando descubrió tal principio.


El gobernador de Siracusa había mandado a un orfebre una corona de oro puro, pero pensó que el orfebre le había engañado y que, si la rompiera, descubriría que así era. Llamó a Arquímedes para pedirle consejo... ¿Cómo podría asegurarme de si he sido engañado o no sin romper la corona?


Arquímedes, sabio distraído, le dio vueltas en su cabeza a la pregunta del rey durante varios días. Hasta que un día, tomando un baño, la solución vino a su cabeza: "Si me sumerjo, la altura del agua en la bañera sube, mientras que si salgo del agua, baja..."


Dice la leyenda que, cuando descubrió que con esa mera observación había encontrado la solución al problema que le había puesto el gobernador, emocionado, salió de la bañera gritando "Eureka!", que significa "Lo encontré". En su excitación, iba corriendo alegre por las calles... y desnudo.


Ahí encontró la clave: sumergiendo en agua la misma cantidad de oro que se supone que tenía la corona, debía desplazar idéntica cantidad de agua que la corona misma. Pero no fue así, la corona, aunque pesaba lo mismo que el oro, tenía menor densidad por estar construida con materias menos nobles y desplazó más agua: el orfebre había engañado a todos... menos a Arquímedes.


Las obras de Arquímedes, no quedan aquí, nos referiremos a él en futuras entradas...


Por cierto, esta entrada me ha recordado este vídeo de unicoos sobre la propagación de errores...



Dibujo sacado de la página: http://arquimedesmontessori.blogspot.com.es/